Pobreza y libertad

Por Alejandra Ariza M, Lina Maria Gaitan, Erick Gonzalez R

El concepto de pobreza se ha definido como la falta de ingresos para sostener un estilo de vida que supla las necesidades básicas del ser humano, entendidas estas como: cobijo y alimentación.

Pero estos no son los únicos aspectos necesarios para el desarrollo óptimo de un individuo o de una sociedad, la carencia de cubrimiento a necesidades como el libre albedrio, libertad de expresión, seguridad, garantía de educación y salud, también evidencian la pobreza y opresión de dicho individuo o sociedad.

Con base en el acercamiento teórico obtenido sobre los conceptos de: desarrollo económico, libertad y pobreza, se puede hacer una comparación crítica teniendo en cuenta las condiciones de vida de gran parte de la población mundial, yendo puntualmente a la población colombiana.

Amartya Sen asegura que el fin del desarrollo se encuentra en la libertad, no solo física sino de albedrio, lo que permite al ser humano desarrollarse como individuo en sociedad, en contraste con la teoría de desarrollo desde la economía proveniente del discurso de Truman, que asegura que la pauta de desarrollo será dada en función de la adquisición económica y crecimiento industrial de cada nación, tildando así a los países con menor posibilidad de producción industrial y producción económica como países subdesarrollados o del tercer mundo.

Dicha concepción de desarrollo económico ha ubicado a la población mundial en dos polos, curiosamente uno más pequeño en cantidad pero con mayor poder de decisión y uno mayor en número pero con menor representación y libertad de elección sobre el tipo de vida o de ambiente en el que se desarrolle.

Esta gran diferencia la podemos analizar desde la vida de 2 niños, nacidos cada uno en uno de los polos y la incidencia que tendrían las acciones de uno sobre la vida del otro.

Ya que para que una persona cualquiera de primer mundo pueda vivir con las cosas que considera necesarias y en realidad no lo son, una persona de tercer mundo se encuentra en la obligación de desempeñar una acción que no desea, bien sea un niño en el Congo trabajando en una mina de coltán o diamantes, o uno en Colombia que no tiene acceso a educación y se encuentra en una zona de conflicto arriesgando su vida permanentemente, en ambos casos se están vulnerando sus derechos fundamentales, con el fin de cumplir un deseo o capricho de mayor adquisición económica en otro lugar del mundo. Nos enfrentamos a innumerables casos de esclavitud en pleno siglo XXI.

A partir de la yuxtaposición de las teorías económica y social, vemos como el crecimiento económico no es directamente proporcional al mejoramiento de la calidad de vida en la mayor parte de la población mundial, lo que nos lleva a una gran incognita:

Es la economía la base y fin del desarrollo?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s